VIA VERDE DEL ACEITE

Por En En Bicicleta

 



La ruta en bicicleta que ahora comenzamos, recorre un hermoso tramo de la Vía Verde del Aceite, el comprendido entre Cabra y Luque,

en el sur de la Provincia de Córdoba.



Partimos de la Estación de Ferrocarril de Cabra. Pasaremos por Doña Mencía, visitaremos el hermoso pueblo de Zuheros y terminaremos la ruta en la Estación de Luque.

A lo largo del camino vamos a descubrir los hermosos parajes del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, disfrutaremos del encanto de sus antiguas estaciones, reconvertidas en espacios de ocio, atravesaremos decimonónicos viaductos de hierro y bonitos túneles. Una combinación perfecta de historia, deporte y naturaleza.

Antes de montar en nuestras bicis y emprender la aventura, os quiero contar el interesante origen de esta espectacular Vía Verde.

La Compañía de los Ferrocarriles Andaluces crea a partir de 1893 un nuevo acceso a Andalucía desde Linares, enlazando en Puente Genil con sus trazados que, desde Córdoba, iban a Málaga y Algeciras.

Uno de los principales tráficos de aquel nuevo ferrocarril fue el transporte de aceite a granel, embarcado en vagones cisterna. Tal fue el protagonismo de este transporte que el ferrocarril recibió la denominación popular de “TREN DEL ACEITE”, nombre que ha heredado la actual Vía Verde. Pero además del aceite, las vías de este ferrocarril también sirvieron para transportar carbones de la cuenca de Bélmez, y plomo y otros metales de los yacimientos linarenses hacia el puerto de Málaga.

La historia económica del ferrocarril nunca fue boyante. Así, salvo el temporal repunte que experimentó a finales del siglo XIX y principios del XX, durante la Guerra de Cuba, las cifras se marcaban con color rojo año tras año. De esta manera se llegó al año 1936, en el que la línea, junto a todas las que formaban la amplia red de “Andaluces” fue intervenida por el Estado, al comprobar que la situación económica era ya insostenible.

Otra guerra, la Guerra Civil, dio nueva vida al ferrocarril, periodo en el que este trazado sirvió de alternativa al frecuentemente bombardeado Espeluy-Sevilla. Pero cuando callaron las armas también lo hicieron las locomotoras, que cada vez se dejaban ver menos por sus vías. En esta lánguida situación, el ferrocarril se mantuvo precariamente en activo hasta el año 1985. En esa fecha fue clausurado todo el tramo entre Jaén y Puente Genil.

En el año 2.OOO se inició la reconversión del antiguo trazado del “Tren del Aceite” en Vía Verde.



Cargamos nuestras bicicletas en una furgoneta y nos repartimos en un par de coches para dirigirnos a la Estación de Cabra.

Dejamos los vehículos aparcados en el parking de la estación, y ya a lomos de nuestras bicis, empezamos la excursión.

Comenzamos curioseando por el andén, un auténtico museo al aire libre, la locomotora de vapor Mikado, un tractor de maniobra diésel y varios vagones de mercancías, vestigios del histórico Tren del Aceite, junto a los edificios rehabilitados, nos ayudan a recrear los dinámicos años en el que este antiguo ferrocarril cumplía su cometido.

La antigua estación, convertida en restaurante, tiene una animada terraza, junto a la cual se reparten algunos juegos infantiles.

El trazado de la ruta es bastante fácil, así que, tanto niños como mayores lo pueden hacer sin problema, de la manera que elijan, a pie o en bicicleta.


Dejamos atrás la estación de Cabra, junto a la cual hay un establecimiento de alquiler de bicicletas para aquellos que no quieran cargar con las suyas.

Una hermoso vallado de madera delimita el camino, y a medida que avanzamos una espléndida naturaleza hace nuestras delicias.


Los profundos tajos de las trincheras ferroviarias que facilitaron el tránsito de los trenes, ayudan ahora a ciclistas y caminantes a avanzar sin fatiga por este paisaje impresionante, donde la Vía Verde delimita el Parque Natural de las Sierras Subbéticas.

Dejamos tras nosotros un antiguo paso a nivel, junto a una pintoresca casita, antaño vivienda del ferroviario encargado de la seguridad del mismo.


En unos cuantos metros, cruzamos un viaducto llamado “Los Dientes de la Vieja”. A nuestro alrededor olivos, encinas, algarrobos, flores blancas…, alegran el paisaje.


Seguimos pedaleando y en unos minutos llegamos al Viaducto de la Sima, una magnífica estructura metálica de 132 metros que vuela sobre el arroyo del Fresno. Debe su nombre a la cercana Sima de Cabra, situada a 8OO metros de altura.

Desde el viaducto las vistas son soberbias. La naturaleza se muestra en todo su esplendor y nos provoca una impagable sensación de sosiego.


Al final del viaducto hacemos una parada en una encantadora zona de picnic. Tal es la belleza del lugar, que merece la pena dejar nuestros sentidos volar ante semejante espectáculo.

Reponemos fuerzas tomando un piscolabis y continuamos la ruta.

Llegamos al túnel del Plantío, con 139 metros de longitud, y que cuenta con suficiente luz natural para recorrerlo con seguridad, pese a su planta en curva. Se trata en realidad de lo que se denomina un “túnel artificial”, una solución adoptada para facilitar la sujeción del terreno al paso de la vía. La embocadura del túnel es la propia de los tuneles ferroviarios antiguos, con una sillería de piedra perfectamente labrada y un bonito arco de herradura.


Las abundantes lluvias han dado su fruto y el sendero luce hermosísimo, repleto de flores y exuberante vegetación.

Llegamos a otra de las numerosas casillas ferroviarias que jalonan el camino, en este caso rehabilitada y encalada. Junto a ella se ubica otra área de descanso, desde la que se divisa una bella panorámica de Doña Mencía.

En estas casitas vivían los ferroviarios encargados del mantenimiento de estas vías o de la seguridad de los pasos a nivel. Era habitual que contasen con pozo e higuera, además de un pequeño huerto para el sustento diario.


El camino nos lleva a uno de los puntos más animados del recorrido, la Estación de Doña Mencía, a 13 km de la Estación de Cabra.

Su edificio reconvertido en restaurante, merendero, parque infantil y una nave habilitada como el Centro de Ciclo-turismo  Subbética, suele estar muy concurrido.

Si queréis alquilar bicicleta, éste es otro de los lugares con tienda de alquiler.


Dejamos atrás la estación de Doña Mencía y nos adentramos en el que quizá sea el lugar más mágico del recorrido. A medida que avanzamos vislumbramos en la lontananza el bonito perfil de Zuheros, a 3 km de la Estación de Doña Mencía

Recorremos el hermoso viaducto de Zuheros, considerado una pieza significativa de la ingeniería ferroviaria del siglo XIX por su singular disposición en curva.

Su estructura metálica de 1O4 metros de longitud, organizado en tres tramos rectilíneos que configuran una curva, permiten al rígido camino de hierro adaptarse al cañón y salvar el arroyo del Bailón.

Enseguida se dibuja ante nosotros la pintoresca estampa del pueblo, con sus casas encaladas en torno al Castillo, al borde de un hermoso barranco.

Este pequeño municipio, situado en la frontera norte del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, es uno de los pueblos más bonitos de España.

Su casco histórico, maravillosamente conservado, fue declarado Bien de Interés Cultural.

A unos metros del final del acueducto, junto al viejo apeadero, comenzamos el ascenso al centro neurálgico de este hermoso municipio cordobés, La Plaza de la Paz, donde se encuentran el Torreón del Castillo, la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios y el Museo Arqueológico.

La pronunciada pendiente desemboca en el Parque Periurbano, que rodea el pueblo por su zona norte.

Este pintoresco parque, compuesto de senderos, pasarelas y miradores con vistas fantásticas de la campiña cordobesa, es un paseo imprescindible, no os lo podéis perder.

 


Llegamos a una extensa explanada con un fantástico escenario natural al fondo, un hermoso torreón y los restos del castillo y de la muralla.

Zuheros fue fundada en torno al siglo IX por los árabes, huella que se deja sentir en el trazado del casco histórico.

Más tarde fue conquistada por Fernando III en 1241, y permaneció cristiana durante la Reconquista de la Península ibérica.

El castillo sobre la peña que domina Zuheros era llamado “Sujayra”, y de ahí proviene su nombre.

Fernando III regaló la fortaleza a su esposa, quien más tarde, en 1252, la cedió a la Orden de Calatrava. Alfonso X la entregó al infante Juan de Castilla y Sancho IV la traspasó al Consejo de Córdoba en 1293.

Durante el siglo XVI se construyó en el lugar el palacio de los Señores de Zuheros en estilo renacentista.

La fortaleza pasa en el siglo XVIII a los marqueses de Algarinejo, quienes no solían habitar el castillo.

Cayendo este por su abandono, acabó sirviendo de cantera para la construcción de las casas del pueblo.

La explanada de la peña conduce directamente a la Plaza de la Paz, donde unos días antes habíamos reservado mesa en la terraza del Mesón los Polancos, para así disfrutar de las magnifica panorámica que desde este sitio se contemplan.

En la misma plaza se encuentra la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Remedios, construida sobre una antigua mezquita, de la que queda la base del alminar, actualmente campanario.

Destaca en su interior el retablo y la talla de la Virgen, que data del siglo XIII.


Dejamos las bicicletas aparcadas en una esquina de la Plaza y ocupamos nuestras mesas en la terraza del mesón.

Sus hermosas vistas hacen especial este rincón de Zuheros, ideal para hacer una parada y reponer fuerzas.

Disfrutamos de la comida, del soleado día y de una animada conversación durante un buen rato, tras el cual decidimos dar un paseo por las estrechas y serpenteantes calles de fachadas blancas, hermosas rejas y muchas flores, que conforman el hermoso casco histórico del pueblo.


Andando sin rumbo descubrimos un rincón mágico, el Mirador de Escominillas, al que se accede por el callejón del mismo nombre.

La fantástica panorámica del sur de Zuheros y de las altas paredes calizas del Cañón del rio Bailón entre un verde manto vegetal, son un auténtico regalo para la vista.


A unos pasos, desde otro mirador, el de la Villa, localizado en el extremo occidental de la muralla, contemplamos las ruinas del palacio renacentista del V Señor de la Villa de Zuheros (158O) y al poniente, un peñón rocoso llamado Castillo de Allende.

De vuelta a la Plaza de la Paz, donde habíamos dejado las bicicletas, pasamos por varios alojamientos rurales de los que a continuación os doy información.

Antes de continuar la ruta en dirección a Luque, visitamos el Museo Arqueológico, donde se encuentran los restos hallados en la Cueva de los Murciélagos. Merece la pena, es interesantísimo.

WEB: www.turismozuheros.es  Plaza de la Paz nº 2.


Zuheros tiene un emplazamiento ideal para disfrutar de la naturaleza.

Se pueden conjugar diversas actividades, a cual más agradable.

Si os apetece pasar un divertido fin de semana, yo os recomendaría dos lugares increíbles:

  • El sendero del rio Bailón (13 kilómetros) una auténtica maravilla: Un paseo recorriendo el espectacular cañón del rio Bailón y hermosos bosques de encinas y quejigos.
  • La Cueva de los Murciélagos: A 4 km del pueblo se encuentra esta espectacular cueva, declarada Monumento Natural y Bien de Interés Cultural.

La cueva representa un referente europeo para el estudio del Neolítico. Atesora restos humanos, cerámica y pinturas rupestres, además de unas formaciones Kársticas de gran belleza. Los vestigios humanos hallados corresponden al hombre del Neanderthal, Paleolítico Medio.

La visita hay que concertarla con antelación, ya que tiene de aforo limitado.

Telf. 957694545  www.cuevadelosmurcielagos.es    |   www.turismozuheros.es

Aquí os dejo algunos de los encantadores alojamientos donde hospedarse

  • Hotel Rural Hacienda Minerva: www.haciendaminerva.com  Telf: 957 09 09 51
  • Hotel Zuhayra: Telf:957694693
  • Casas Rurales Ademaira I y II: Telf: 957 66 75 74

Descendemos una empinada calle que nos lleva de vuelta a la Vía Verde.

Recorremos 7 kilómetros de hermosos paisajes que nos separan de la Estación Ferroviaria de Luque, donde nos esperan los vehículos que nos llevaran de vuelta a casa.


Luque es uno de los pueblos más antiguos de la provincia de Córdoba, así lo atestiguan los restos neolíticos hallados en la Cueva del Toril y otros yacimientos arqueológicos.

Existen también vestigios romanos en el Cerro de la Almanzora y el Salobral, así como recintos Íberos en Castillarejos.

En el año 909 se menciona por primera vez de forma expresa por Ibn Hayyan. Su nombre árabe fue Hins Lukk.

Herencia de su dominio musulmán es su castillo, fortaleza acunada en esta primera estribación Bética, mandado construir por Mohamed I (siglo IX), fue reconstruido bajo imperativos nazaríes en el siglo XIII.

Conquistado por Fernando III en 124O; su hijo Sancho IV la donó a la ciudad de Córdoba.

La estación de Luque, a 4km del casco urbano, se ha convertido en un referente turístico. Hace tiempo sus antiguas edificaciones ferroviarias se convirtieron en un restaurante y tienda de productos locales. Es raro el fin de semana que esta dinámica zona del pueblo no este llena de visitantes.

Tomamos un cafelito en la terraza del bar y celebramos haber completado este hermoso y divertido recorrido.

HASTA LA PRÓXIMA.

 

Escrito por Carmen Naranjo

Me llamo Carmen, soy historiadora del Arte, curiosa y viajera, y os quiero hacer partícipes de mis aventuras cotidianas en busca de momentos felices y lugares bellos.
1 Comentario
  1. Miguel Cabrera 16 abril, 2021

    Hola Viajerainquieta, gracias por tu reportaje me encantan las imagenes ye información que sobre la ruta nos ofreces.
    Mi experiencia ha sido excelente he realizado el trayecto en familia y en bicicleta y nos has hecho disfrutar de tofos y cada uno de los muchos y preciosos enclaves de este trayecto, bocata, pan con aceite claro, en plena naturaleza incluido para desayunar me ha encantado la diversidad en la naturaleza. El final espectacular en la plaza de zuheros con unas vistas imoresionantes. Lo volveremos a hacer en cada estacion estival, seguro que nos sorprende.
    Gracias

    Responder

Deja tu comentario

Ver más

  • Responsable: Carmen Naranjo.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Esta web utiliza cookies. Si continúas navegando estás aceptándolas.    Ver política de cookies
Privacidad