PUEBLOS BONITOS DE MÁLAGA 2

MIJAS PUEBLO - MARBELLA

Por En MIS VIAJES

 

Seguimos nuestra andadura por tierras malagueñas, el siguiente destino MIJAS, a 3O Km de la capital andaluza.

Este hermoso municipio de la Costa del Sol occidental, enclavado en la Sierra de Mijas, con el encanto típico de los pueblos blancos andaluces, es uno de los más bellos de Andalucía.

Conforme nos acercamos a Mijas divisamos, entre el verde intenso de los pinos, un sinfín de casitas blancas que cuelgan de las faldas de la sierra, regalándonos una pintoresca y bellísima estampa.

Mijas fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1969, siendo la primera población andaluza en obtener esta calificación basándose, según publicaba el Boletín Oficial del Estado, en su carácter pintoresco y en su tipismo.

Básicamente su belleza radica en su privilegiado emplazamiento y en su pureza como pueblo andaluz, una típica aglomeración de pintorescas calles y plazas, de casas blancas con rejas y balcones repletos de flores, enclavada en medio de un soberbio panorama, enmarcada entre montañas y con una magnífica franja de mar en el horizonte, pudiéndose divisar los montes de África y el Estrecho de Gibraltar los días claros y soleados.

Esa sencilla y fresca hermosura es por si sólo un poderoso aliciente para visitar MIJAS, pero aún hay más, su delicioso clima, los vestigios que la historia ha dejado desperdigados por sus calles (restos de la Muralla árabe, la Ermita del Calvario, el campanario de la Iglesia de la Inmaculada Concepción) …. El toque folclórico de su popular medio de transporte, los Burro-Taxi, y el ambiente bullicioso de sus estrechas callejuelas repletas de bares y tiendecitas, dotan a esta localidad de un atractivo irresistible.

La historia de Mijas se remonta al año 9OO a.C. con la llegada de los fenicios a la costa de Málaga, prueba de ello son las evidencias halladas en el santuario fenicio-púnico en la actual planicie de la Muralla.

Fenicios y griegos explotaron las ricas minas de la zona, enviando sus minerales a Oriente.

A partir del siglo II, Mijas se romaniza, los restos arqueológicos de la ciudad romana de Suel, ubicada en el término municipal de la localidad, así lo atestigua.

Las monedas y cerámica halladas sitúan la presencia romana en tiempos de Octavio Augusto (siglos I a.C – I d.C) hasta finales del siglo IV de nuestra era.

El mundo romano se desmorona a partir de las invasiones de los pueblos bárbaros centroeuropeos, que causan el declive del Comercio y acaban con la Administración de la gran potencia

Mientras duró el asedio de los Reyes Católicos a Málaga, Mijas resistió las ofensivas cristianas, hasta que en 1487 sus habitantes se rindieron, siendo vendidos como esclavos a la nobleza y otros caballeros que participaron en la guerra. Conquistado el Reino de Granada por Isabel y Fernando, se procedió al reparto de las casas y tierras de la villa entre los vencedores.

Los continuos ataques de piratas del norte de África provocó la huida de los colonos cristianos asentados en estas tierras, quedando la zona despoblada durante algún tiempo.

Para prevenir las incursiones de los temidos saqueadores se construyeron años después numerosas Torres Vigía, algunas todavía en pie.

En 15O1 nuevos colonos, atraídos por las exenciones fiscales concedidas por los Reyes Católicos para fomentar la repoblación, ocuparon de nuevo estas tierras.

Uno de los primeros edificios que levantaron estos colonos fue la iglesia de la Inmaculada Concepción terminada en 1631. Su torre de origen militar sirvió de refugio a los habitantes del pueblo en momentos de peligro, construida con anterioridad, fue adosada al templo para ser usada como campanario.

Después, otros acontecimientos como la ocupación francesa durante la Guerra de la Independencia, marcaron el devenir de este municipio, que centró su modo de vida en la agricultura hasta el boom turístico del pasado siglo.

A finales de los años cincuenta del siglo XX, Mijas cambia la agricultura por una actividad económica  más floreciente, el Turismo, que desarrolla dentro del proyecto “Costa del Sol”.


 

Por fin un par de días libres para continuar con el periplo por los Pueblos Blancos malagueños.

Partimos temprano desde Málaga, por la A-7, autovía de Andalucía dirección Algeciras. Aproximadamente, a 3O Km de la capital andaluza, tomamos la salida Fuengirola-Mijas y a continuación, en la primera rotonda, la A-387 dirección Mijas-Pueblo.

Serpenteando por una carretera empinada, llegamos a nuestro destino.

Nos dirigimos al aparcamiento municipal Virgen de la Peña, muy bien señalizado a la entrada del pueblo, y por cierto, baratísimo, un euro al día. Justo encima se encuentra la Oficina de Turismo, frente a la plaza de la Virgen de la Peña, a la cual se puede llegar andando o en ascensor.

Nosotros optamos por el ejercicio físico, aparcamos el coche y saliendo del parking, justo a la izquierda, ascendimos unos metros hasta la Ermita de la Virgen de la Peña y Mirador del Compás,  frente a la Parada de Burros Taxi.

Este curioso medio de transporte comenzó a ser popular a comienzos de los 6O del pasado siglo.

Los trabajadores que regresaban a sus casas en burro, eran requeridos por los turistas que visitaban el pueblo, bien para fotografiarse con ellos, bien para montar a lomos del simpático animal. Las generosas propinas a veces superaban sus salarios, de modo que los avispados lugareños se sacaron de la manga un oficio nuevo, desde entonces seña de identidad de Mijas. Hoy en día, unos 6O Burro-Taxi componen uno de los atractivos turísticos del pueblo.


 

Frente a la Parada de Burros está el Paseo del Compás con su imponente Mirador, desde el que se disfruta una panorámica espectacular con la costa Mediterránea marcando el horizonte, y la Ermita de la Virgen de la Peña excavada en la muralla.


 

Al fondo de este bonito paseo arbolado se encuentra la Ermita de la Virgen de la Peña, un pequeño santuario excavado en la roca por un monje carmelita en la segunda mitad del siglo XVII.

Cuenta la leyenda, que dos niños pastores vieron posarse a una paloma en lo alto de la torre del castillo, los pequeños siguieron al ave y encontraron a la  Virgen en el lugar que esta se posó.

Su interior guarda habitualmente una talla del siglo IX de la Virgen de la Peña, patrona de Mijas, aunque en estos días, que coinciden con las fiestas locales en su honor, podéis verla en la Iglesia- Parroquia de la Inmaculada Concepción. (7 Septiembre-11 Septiembre)


 

Seguimos  nuestro paseo por la Avenida del Compás dejando la Plaza de la Virgen de la Peña a nuestra derecha. Adosado a la muralla podéis visitar la recreación de un antiguo molino de harina con su maquinaria original. A unos pasos encontramos El Carromato de Mijas o del profesor Max, hipnotizador de gran éxito, que atesoró en sus viajes una colección de miniaturas curiosas. Este personaje decidió instalarse en Mijas en 1972. El museo alberga obras de más de 5O países. Para los que os gusta este tipo de museos, no es mi caso, os diré que el precio de entrada es de 3 euros.


 

A dos pasos del Carromato nos encontramos en la preciosa Plaza de la Constitución, de la que parten pintorescas calles repletas de macetas colgadas de las paredes de sus casas. Numerosas terrazas y tiendecitas amenizan el encantador ambiente de este espacio, en medio del cual, luce una fuente rodeada de bancos, que el marmolista Galiano construyó con las piedras que arrastró la riada del 2 de Noviembre de 1884.

Entre los bares y restaurantes que rodean la plaza se encuentra ”El Mirlo Blanco”, ocupando una hermosa casona encalada, típica de Mijas. Especializado en comida vasca con toques andaluces, comer en su terraza es un auténtico placer.

Después de curiosear en las bonitas tiendas de la Plaza, seguimos el paseo por la Cuesta de la Villa, calle que queda a la izquierda de la fachada principal del Mirlo Blanco. Restos de la fortaleza, construida durante la Edad Media sobre anteriores edificaciones que se remontan a época fenicio-púnica, y algunos restos de la torre, reconstruida recientemente, se suceden a lo largo de la calle.


 

Enseguida, en la explanada de la Muralla, nos encontramos frente a la Plaza de Toros, construida en 19OO a petición de los vecinos de Mijas. Fue inaugurada el 8 de Septiembre, día de la Virgen de la Peña.

Tiene una curiosa forma ovalada y desde lo más alto de sus gradas se contempla una bella panorámica.


Junto a la Plaza de Toros, integrada en el Paseo de la Muralla, encontramos la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción. Este templo, situado en lo que fue el núcleo de población original de Mijas, comenzó a construirse en la segunda mitad del siglo XVI y se terminó en 1631.

Tras la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos, los antiguos pobladores de Mijas  fueron expulsados, repoblándose el municipio con colonos cristianos. La repoblación fue lenta y no logró afianzarse hasta el primer cuarto del siglo XVI.

La iglesia comenzó a construirse entre 154O y 1565, sobre las ruinas de una mezquita. El robusto campanario de estilo mudéjar fue una torre defensiva del antiguo castillo a la que se anexiono el templo.

Tuvimos la suerte de ver la iglesia hermosamente engalanada con motivo de la festividad de la Virgen de la Peña, que para la ocasión lucia espléndida en una de sus capillas.


 

Seguimos el recorrido por uno de los lugares mas bonitos de Mijas, el Paseo de la Muralla,

Aquí se encuentran los restos de la antigua fortaleza árabe donde antiguamente se localizaba la villa.

Desde una antigua torre del castillo, a la que se accede por una escalinata de hierro, pudimos contemplar unas vistas espectaculares del pueblo con sus casas blancas de hermosos tejados, enmarcadas en la Sierra.

Al final de la ruta botánica integrada en el Paseo, en la que se pueden admirar diferentes especies autóctonas de la flora de la provincia, se encuentra uno de los miradores más bonitos de la Costa del Sol, cuya panorámica, que abarca un horizonte inmenso, es absolutamente impresionante.


 

Continuamos por el pintoresco y luminoso barrio de Santa Ana, apenas alterado con el tiempo, hasta la Plaza de los Siete Caños, donde se encuentra la Ermita de los Remedios, construida  entre finales del siglo XVII y principios del XVIII.

Fue la Ermita de los viajeros que pasaban por la entrada del camino en dirección a Alhaurín y Coín. Un ermitaño se encargaba de atender a todo aquel que necesitaba ayuda.

Es una construcción sencilla con una sola nave que alberga a la Virgen de los Remedios en la hornacina de su altar mayor

La  falta de agua en el barrio hizo, que en 1632 se decidiera hacer una fuente de uso común en la puerta de la ermita, sufragada en gran parte con donativos de los vecinos.

Con el tiempo esta fuente dejó de ser necesaria y se fue deteriorando, recientemente ha sido restaurada y la plaza ha vuelto a lucir como antaño.


 

Seguimos recorriendo el Barrio de Santa Ana, esencia de lo que define un pueblo andaluz, y continuamos el paseo por la calle Carril que nos lleva hasta la calle San Sebastián, vía icónica de Mijas.

Junto a la calle Málaga y la Plaza de la Libertad se encuentra la ermita de San Sebastián.

Aunque ya existía en 1637, a lo largo del tiempo ha sido reformada en numerosas ocasiones.

Su bonita fachada está coronada por una espadaña de un solo vano, bajo la cual un reloj instalado en 19O2 nos dice la hora.

Su interior consta de una sola nave, cubierta con armadura parhilera. En la hornacina central del Altar Mayor se encuentran Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores que salen en procesión en la Semana Santa mijeña.


 

Tras un rápido vistazo al interior de la iglesia, entramos en la Casa Museo de Mijas, justo frente de la Ermita de San Sebastián.

Ubicado en el antiguo Ayuntamiento, el museo recrea el Mijas de ayer. Utensilios de labranza, de pesca, molinos de aceite, una bodega, la típica cocina mijeña, etc.

También se exponen colecciones de arte itinerantes y artesanía local.

La Casa Museo es un paseo por el pasado etnográfico e histórico de este pueblo.

Nos encantó la esmerada distribución de su contenido, la recreación de la vivienda mijeña de antaño, el encantador patio.

Dirección: Plaza de la Libertad, Mijas
Entrada: 1 euro
Contacto: 95259O38O


 

Por último, antes de dejar este hermoso pueblo, pasamos un rato admirando las obras expuestas en el magnífico Centro de Arte Contemporáneo de Mijas, muy cerca de la Casa Museo.

Además de salas e exposiciones temporales, este centro dispone de un fondo de más de 6OO obras de reconocidos artistas como Picasso, Dalí, Braque, Miró o Foujita entre otros.

Con 43 obras de Picasso expuestas, la colección del CAC MIJAS es la segunda exposición permanente más importante del mundo del genio malagueño después del Museo Picasso de París.

Dirección: Calle Málaga 28, Mijas
Horario: De martes a Domingo de 1O:ooh a 19:ooh
Precio: 3 euros individual, 2 euros grupos más de 9 personas, previa reserva. Menores de 19 años y desempleados gratis
Teléfono: 95259O262
E-mail: reservs@cacmijas.info  Web: http://www.cacmijas.info


 

Seguimos el viaje, próximo destino Marbella, a unos 35 Km de Mijas, por la A-7 dirección Algeciras.

Que decir de Marbella que el mundo no sepa. Es cosmopolita, acogedora, elegante y muy bella.

Perderse entre el hermoso laberinto de calles y plazas de su Casco Antiguo, repleto de alegres terrazas donde disfrutar de esa atmósfera mágica marbellí,

Ir de compras y descubrir un abanico infinito de increíbles tiendas donde te costará elegir,

Recorrer el magnífico Paseo Marítimo lleno de casas suntuosas, hoteles de lujo y chiringuitos famosos,

Vivir el animado ambiente nocturno, cenar en alguno de sus exquisitos restaurantes, tomar una copa en un local de moda o simplemente pasear, harán de vuestra visita a esta ciudad un auténtico placer.

No olvidéis que a Marbella se puede venir durante todo el año, su microclima, de temperaturas suaves, permite gozar de buen tiempo en cualquier fecha.

La historia de Marbella se remonta a varios milenios antes de Cristo, asentamientos humanos de origen remoto, fueron encontrados en la Sierra Blanca de Marbella, así lo atestiguan los objetos y restos humanos del Paleolítico y el Neolítico descubiertos en sus laderas.

Hacia el siglo VII a.C, fenicios y púnicos se establecieron en la zona de Río Real.

Los orígenes de la ciudad actual se remontan a la fundada por los romanos con el nombre de Saduba, por la que transcurría la Vía Augusta

Numerosos restos arqueológicos, tales como la Villa Romana de Río Verde, las Termas Romanas de las Bóvedas, también conocidas como de Guadalmina, y diversos hallazgos en el casco antiguo, nos recuerdan el paso de Roma por este municipio.

Las primeras referencias sobre Marbella, aparecen en los textos de los geógrafos y viajeros musulmanes de la Edad Media.

Durante la época islámica, se construyó el Castillo y se rodeó la ciudad con una poderosa Muralla con tres accesos o puertas: Puerta del Mar, de Ronda y de Málaga.

Después de la reconquista y a lo largo del siglo XVI la estructura urbana de Marbella experimentó importantes cambios. El centro de la Medina musulmana (hoy casco antiguo) fue demolido para abrir una plaza (Plaza Mayor o Real, hoy Plaza de los Naranjos) y una calle nueva, que comunicaba dicha plaza con la Puerta del Mar.

Durante el siglo XIX, se instalan los primeros Altos Hornos de España en El Ángel y la Concepción, para aprovechar el hierro de las minas de Sierra Blanca, sumándose Marbella a la industrialización de Málaga.

Hoy el pueblo, antaño agrícola, minero y pesquero es un destino turístico de altísimo nivel, conocido y apreciado en todo el mundo.

Tardamos apenas 3O minutos en hacer el trayecto Mijas-Marbella. En primer lugar nos dirigimos al Hotel El Fuerte, donde nos íbamos a alojar ese día. Dejamos nuestras cosas en la encantadora habitación con vistas al mar que habíamos reservado, y salimos para dar un paseo por el Casco Antiguo de la ciudad.

El Centro histórico de Marbella está a cinco minutos andando de este hotel, que además comunica con el Paseo Marítimo por su zona de jardines y piscinas, en primera línea de playa, motivo por lo que lo elegimos cada vez que visitamos la ciudad.

Comenzamos el recorrido en el Paseo Marítimo, el día era precioso y pudimos disfrutar de una deliciosa brisa marina y del intenso azul del mar.

Enseguida llegamos a la Avenida del Mar, un amplio bulevar flanqueado por palmeras, de suelo de mármol, fuentes laterales de inspiración árabe, pérgolas floridas que dan sombran a numerosos bancos y una colección de 1O réplicas en gran formato de esculturas en bronce diseñadas por Dalí.

Si venís a Marbella en coche, tendréis que dejarlo en un aparcamiento fuera del Centro Histórico, ya que éste, es en gran parte peatonal. Bajo el Bulevar del Mar se encuentra el parking más cómodo y mejor ubicado de Marbella.

Al final del Bulevar, unas escaleras nos conducen a la Alameda, el parque con más solera de la ciudad.

La Alameda, que data del siglo XVIII, ha ido reformándose e incrementando con el tiempo el número de especies de plantas y árboles hasta formar un frondoso y hermoso jardín, pulmón de Marbella.

Una bonita fuente decorada con azulejos, dedicada a la Virgen del Rocío, ocupa su espacio central. Por las noches sus chorros de agua se iluminan regalándonos un bonito espectáculo.

Salimos de la Alameda a la vía principal de Marbella, Ricardo Soriano, y cruzándola, llegamos al laberinto de calles y hermosas plazoletas repletas de flores que conforman el Centro Histórico.

Callejeando, en pocos minutos estábamos en La Plaza de los Naranjos, el epicentro del Casco Histórico de Marbella.

En ella se encuentran edificios tan emblemáticos como la Casa del Corregidor, la Ermita de Santiago, El Ayuntamiento y muchos restaurantes con terrazas encantadoras, el lugar perfecto para disfrutar de un momento de relax en un entorno idílico.

La  Plaza de los Naranjos  construida a finales del siglo XV, supuso la transformación de un núcleo urbano de clara influencia árabe, en otro con planteamientos urbanísticos de tradición cristiana, y se constituyó en el centro del poder administrativo y civil de la ciudad.

En su zona central, rodeada de naranjos, se ubica una fuente renacentista.

Situada en el lado norte de la Plaza vemos la que fue Casa Consistorial, hoy Ayuntamiento de Marbella

Durante los primeros años de la Reconquista, la preocupación principal fue reforzar el dispositivo de seguridad del que disponía la ciudad (reformar el castillo, aumentar la dotación de soldados, y la muralla que la rodeaba) para atajar el peligro de un sublevación morisca.

Estas circunstancias fueron la razón, por la que no se edificó la Casa Consistorial hasta casi un siglo después de ser conquistada por la Corona de Castilla. La obra finalizó en 1572 bajo el mandato del Corregidor D. Juan Osorio.

En uno de sus extremos, bajo el icónico Reloj de Sol, se encuentra una de las 4 Oficinas de Turismo de la ciudad.

La Casa del Corregidor es otro de los monumentos que embellecen La Plaza de los Naranjos. De estilo gótico-mudéjar tardío, fue construido en 1555.

El Corregidor, representante de la corona, tomaba en este lugar, las decisiones administrativas ligadas al desarrollo económico del municipio.

La Ermita de Santiago, en la esquina sur de la Plaza, es el templo católico más antiguo de Marbella. Fue construido en el siglo XV, tras la toma de la ciudad por los castellanos.

La Ermita consta de una sola nave rectangular con cubierta de tejas moriscas. Es la sede de la Cofradía del Santísimo Cristo del Amor, María Santísima de la Caridad y San Juan Evangelista.

La mayoría de las hermosas casas de paredes blancas que ocupan la plaza, están dedicadas a locales de ocio: bares, tiendas y restaurantes, que propician un animado ambiente durante todo el día.

Sucumbimos al encanto del lugar y pasamos un buen rato observando el ir y venir de la gente, mientras tomábamos un piscolabis en una de sus terrazas.


 

Después del breve, pero reconfortante descanso, seguimos el paseo por la calle Carmen, muy comercial, repleta de tiendas de souvenirs y concurrida a cualquier hora del día.

Está dedicada a la Virgen del Carmen, patrona de marineros y marinos.

Esta hermosa vía conserva parte de la antigua muralla, adosada a la cual, unas escaleras ascienden hasta la Plaza de San Bernabé (dentro del recinto amurallado).

La Fortaleza es el vestigio árabe más importante de la ciudad. Comenzó a construirse en el siglo X, y se  amplió posteriormente, constando de varias zonas.

Protegiendo el recinto se levantó una Muralla que llegó a tener tres torres.

El Castillo-Alcazaba, se ubicó en la zona de mayor altura y se protegió con su propia muralla, y en el resto de área fortificada se desarrolló la ciudad, a la que se podía acceder por tres puertas.

El primer núcleo urbano de Marbella, que seguía el típico trazado musulmán de calles estrechas y serpenteantes, todavía es visible en el casco antiguo.


 

Anduvimos la bonita calle del Carmen lentamente, curioseando aquí y allá, hasta llegar a la Plaza de la Iglesia, en cuya esquina se conserva una de las torres de la fortaleza.

Esta plaza, de las más bonitas del casco antiguo, tiene en un lado, una de las puertas de la Iglesia-Parroquia de la Encarnación, el otro, está cerrado por restos de la Muralla del antiguo Castillo. Una fuente y la estatua de San Bernabé, patrón de Marbella, completan este espacio.


 

La hermosa Iglesia de la Encarnación se comenzó a construir en 1618, tal como reza en una inscripción en lápida conmemorativa.

El 16 de julio de 1767 es entronizada, siendo rey de España Carlos III y Franquis Laso de Castilla, el Obispo de Málaga.

En la fachada del templo, ubicada frente a la calle Caridad, luce su Portada Principal, de piedra ocre y refinado gusto rococó, obra de la segunda mitad del siglo XVIII.

El interior de la Iglesia se caracteriza  por lo proporcionado de sus dimensiones, que le dan una apariencia de grandiosidad.

Destacan las Capillas de la Inmaculada, el Altar del Cristo de la Paz, la Capilla de Jesús Nazareno, el Altar Mayor y la Capilla de la Virgen de Fátima.


 

A unos pasos de la iglesia de la Encarnación, en el número 2 de la calle Misericordia, está la Capilla del mismo nombre.

Las capillas eran elementos inseparables de los hospitales medievales, destinadas a la asistencia espiritual de los enfermos.

Esta hermosa capilla formaba parte del Hospital Real de la Misericordia, más tarde San Juan de Dios, fundado por los Reyes Católicos en el Siglo XV.

La construcción de la Capilla fue posterior al Hospital, data del siglo XVI. Destaca en esta edificación su portada labrada en piedra, de estilo gótico tardío, la puerta de madera tallada con el escudo de la Orden de San Juan de Dios, y su techumbre, que conserva su armadura mudéjar.

Echamos un vistazo a su interior desde la puerta, ya que suele estar cerrada, y desde luego no puede ser más bonita.

Volvimos desde la Capilla a la Calle Carmen. Aunque desde aquí, se llega directo al Museo del Grabado y a la Plaza de Santo Sepulcro, nosotros preferimos dar una vuelta recorriendo algunas de las calles más bonitas de Marbella.


 

Desde la calle Carmen continuamos el paseo por la calle Ortiz de Molinillo, repleta de tiendas de recuerdos, que recorrimos en un par de minutos.

Llegamos a uno de mis rincones favoritos de Marbella, la florida calle Virgen de los Dolores. Subimos su empinada cuesta al fondo de la cual, un balcón añil, adornado de numerosas macetas, custodia una imagen de la Virgen. Un restaurante tras otro ocupan la prolongada pendiente, ofreciendo una amplia variedad de platos en sus cartas.

Siguiendo la calle desembocamos en la Plaza Puente de Ronda, donde se ubica el Conservatorio de Música y un restaurante, La Cuisine, un precioso edificio, que cuenta además con una terraza-azotea que se ha convertido en uno de los sky bar más cool de Marbella.

Frente a la Plaza, discurre otra de las calles más hermosas y emblemáticas de la ciudad, La Calle Ancha.

Durante el s. XVI se hace evidente un crecimiento de Marbella fuera del recinto amurallado, dirección norte, hasta llegar a la Ermita del Santo Cristo y al Convento de San Francisco, en el conocido en su origen como barrio alto o de Francisco.

La calle Ancha, es una de las más elegantes de la ciudad, en ella se ubican numerosas casas blasonadas, con grandes balcones bellamente decorados, que encajan en el periodo del barroco andaluz.

Destaca entre los demás, el balcón de la Casa Correa, situada en el número 18 de la calle, esquina con la Plaza del Santo Cristo.

Recientemente se ha recuperado un emblemático hotel y restaurante LA FONDA, otra de las hermosas edificaciones de esta vía. Este establecimiento de postín, atrajo a muchas celebridades internacionales entre los años 60 y 80 del siglo pasado. Después de años de abandono ha vuelto a recuperar su esplendor.

Uno mis restaurantes preferidos de Marbella, Casanis, también se encuentra en esta calle.

La calle Ancha nos lleva a la Plaza del Santo Cristo, donde se encuentra la Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz, una de las edificaciones cristianas más antiguas de Marbella, construida entre el siglo XVI y ampliada en el s. XVIII.

Su portada de piedra con un portón elevado por una escalinata, su pequeña torre campanario con sus tejados cubiertos de azulejos y el exterior del camarín con su estructura octogonal, dan una gracia especial a este pequeño templo.

En la Plaza, comparten espacio con la Ermita, una bella fuente en su zona central y el tablao flamenco Ana María, el más antiguo de Marbella.

Llegaba el momento de volver al hotel para descansar un poco y prepararnos para darnos un garbeo por el Paseo Marítimo y cenar en alguna de sus terrazas.

De vuelta pasamos por la hermosísima calle Aduar, otro de los rincones marbellíes que recomiendo, y enseguida estábamos de nuevo en la vía principal, Ricardo Soriano, frente a la Alameda. La  atravesamos hasta uno de sus laterales, que nos llevaba directamente al Hotel.

RECORRIDO EN BICICLETA
MARBELLA – PUERTO BANÚS

Un hermoso día nos esperaba para disfrutarlo. Desayunamos mirando al mar, y tras equiparnos con lo imprescindible para estar cómodos, nos dirigimos al edificio Marbella 2OOO, en Duque de Ahumada, 15, frente al Club Náutico de Marbella, donde recogimos las bicicletas que habíamos alquilado en “FaroBikes”, para hacer una excursión a Puerto Banús.

El Paseo Marítimo de Marbella es uno de los más bellos de todo el litoral.

Montamos en nuestras bicicletas y nos dispusimos a recorrer lo 7 km aproximadamente, que nos separaban de Puerto Banús.

Un limpísimo horizonte, ausente de calima, nos permitía divisar la costa africana, el mar, de un bellísimo azul, nos alegraba la vista y una briza nos acariciaba la cara, !que más se podía pedir!.

Comenzamos el paseo atravesando el tramo más urbana del mismo, de suelo de mármol y franqueado por palmeras.

Dejamos la Plaza del Mar, donde está el centro comercial del mismo nombre, y la Playa de la Fontanilla, a nuestro paso, y más adelante el Gran Café Capuccino Beach Club de hotel Gran Meliá Don Pepe.

Entramos en el tramo de suelo de albero, más agreste y espectacular. Plantas exóticas y foráneas tapizan los bordes laterales del camino, y una barandilla, separa a éste de la playa.

Casas espléndidas cuyos jardines van a dar al camino, se van sucediendo.

Llegamos a nuestro chiringuito favorito  ”TROCADERO”, a orillas de la playa Casa Blanca, dotada de todos los servicios: duchas, aseos.

Este chiringuito está abierto todo el día, de modo que lo mismo puedes tomar el aperitivo, que comer, merendar o cenar, con una buena relación calidad-precio. Tiene muy buen ambiente, seguro que os gustará. Más adelante está el Petit Trocadero, prolongación del original.


 

Seguimos pedaleando junto a la Playa Nagüeles hasta llegar al chiringuito azul y blanco del Hotel Marbella Club, inspirado en los tradicionales malagueños, en los que se sirve pescado y mariscos.

Tiene música en directo sábados y domingos, de 16:OO a 2O:OO.

Junto al chiringuito está su fantástico embarcadero, que bien merece una parada.

Dejamos las bicicletas sujetas a la barandilla del Paseo, y recorrimos la pasarela de Madera de una punta a otra. Las vistas de las playas, con la Sierra al fondo, que desde este lugar se contemplan, son maravillosas.

Volvimos a montar en las bicis, y dejamos a nuestra derecha la zona de jardines y piscinas del afanado hotel.


 

En unos minutos estábamos frente a otro referente marbellí, El hotel Puente Romano.

“El Chiringuito”, así se llama el club de playa del complejo hotelero Puente Romano. Tiene una carta repleta de riquísimos platos, eso sí, hay que reservar para poder disfrutar de este paradisiaco lugar y de su excelente cocina. Teléfono: 34 682112233

Su situación es inmejorable, con mesas en la misma arena de la playa, y otro espacio más elegante y tranquilo en el Paseo. Si decidís visitarlo, os recomiendo los mejillones Pastis, acompañados de un daiquiri de pepino, para el aperitivo.


 

Continuamos pedaleando por la zona del Paseo, donde están instaladas la máquinas de ejercicio físico, casi siempre ocupadas por aquellos deportistas que frecuentan el lugar.

Llegamos a la Torre Vigía Ancón, almenara construida en el siglo XVI dentro del sistema de vigilancia de la época. Frente a ella se encuentra el chiringuito Victors Beach, uno de los más populares de Marbella.

El siguiente tramo que hicimos discurre paralelo a casas privadas, urbanizaciones y hoteles.

Después de dejar a nuestra derecha la Urbanización Oasis de Banús, frente a la playa Río Verde, nos desviamos por la calle Mar, perpendicular al Paseo, hasta la calle, Carlos Posac Mon, en la Urbanización Rio Verde, donde se encuentra la Villa Romana.

Destacan, en esta villa del siglo II d.C, la calidad y originalidad de sus mosaicos.

Este yacimiento arqueológico comienza a excavarse parcialmente en los primeros años de la década de los sesenta.

La zona descubierta corresponde a un patio interior (atrium) y a varias dependencias situadas alrededor del mismo.

El pavimento de estos espacios están constituidos por mosaicos, los cuales ilustran perfectamente los utensilios, el menaje, y las preferencias alimenticias de la época.

La imagen que más destaca, es una cabeza policromada de Medusa, en una orla de  con motivos figurados (aves acuáticas y cráteras) representados con una extraordinaria destreza en una de sus estancias.

La entrada es libre. Se puede visitar viernes, sábados, domingos y festivos de 1O:3O a 13:3O.

Mereció la pena este mínimo desvío, porque la visita a la Villa Romana fue muy ilustrativa e interesante y los mosaicos muy hermosos.

De nuevo en el Paseo Marítimo, continuamos pedaleando paralelos a la playa de Rio Verde, hasta la desembocadura del rio que da nombre a la misma.

Dejamos el chiringuito de las “Cuhis” a nuestra izquierda, para continuar por la pasarela peatonal más larga de España, 3O metros de anchura y 7O metros de longitud, sin apoyo en el lecho del rio.

Cruzamos el bonito puente sobre el rio Verde, que da acceso al Paseo Marítimo de Puerto Banús, y avanzamos paralelos a su hermosa playa. Después de unos metros, llegamos a la rotonda donde se alza la mega estatua de la Victoria (unos 3O metros de altura), más conocida como la estatua del ruso, por ser su autor el escultor ruso de origen georgiano Zurab Tsereteliy, y seguimos por la avenida Julio Iglesias hasta la entrada Principal de Puerto Banús.


 

Puerto Banús es un puerto deportivo de gran lujo, de los más importantes del mundo.

Este enclave turístico se ha convertido, desde que fuera inaugurado en mayo de 197O, en uno de los mayores centros de entretenimiento de la Costa del Sol, alcanzando fama y prestigio internacional.

Forma parte del llamado “Triángulo de Oro”, que comprende las localidades malagueñas de Marbella, Estepona y Benahabís.

Fue declarado Centro de interés turístico Nacional y obtuvo la Medalla de Oro al Mérito Turístico en 1975. Atrae desde hace casi 5O años a millonarios, famosos, turistas y curiosos de todo el mundo.

El arquitecto Noldi Schereck, el cual participó en la construcción de Beverly Hills, fue visitado en 1996 por el príncipe Alfonso de Hohenlohe, para pedirle que hiciera el Beach Club del hotel Marbella Club. El primer trabajo del arquitecto en Marbella, sirvió para que conociera a José Banús, importante promotor inmobiliario, y le convenciera de que su proyecto de puerto deportivo, no era lugar para hacer grandes rascacielos. Le propuso hacer un pueblo andaluz con marina, el primer puerto hecho por un solo arquitecto. Juntos le dieron ese toque de sofisticación que le  hizo referente mundial.

A la inauguración del complejo, asistieron, los príncipes de España Juan Carlos y Sofía, los Príncipes de Mónaco, Rainero y Grace, el Aga Khan, el doctor Christian Barnard, pionero en el trasplante de corazón, así como otros grandes personajes del panorama internacional. Un joven Julio Iglesias fue contratado para amenizar la gala.

Recorrimos de una punta a otra el encantador puerto de casas blancas y azul de mar.

Curioseamos en sus tiendas de lujo, tomamos en refresco en una de sus numerosas terrazas, observando los bonitos barcos atracados en los pantalanes de la marina y así, sin apenas darnos cuenta, transcurrió el tiempo.

La vuelta a Marbella fue bastante más rápida que la ida, todo fue pedalear hasta nuestro lugar de origen, “Faro Bikes”. Devolvimos las cómodas bicicletas que habíamos alquilado y nos dirigimos al restaurante Santiago, a unos metros de la tienda, en la esquina del Bulevar del Mar.

La última comida, antes de nuestra partida, la queríamos hacer a tutiplén, por lo que elegimos Santiago, uno de los mejores restaurantes de Marbella.

Av. Duque de Ahumada,5. WEB: www.restaurantesantiago.com  Tef: 95277OO78

Como en otras ocasiones disfrutamos de su cocina tradicional, de los buenos pescados, que aquí se sirven.

Volvimos al Hotel para recoger los bártulos, montamos en el coche para retornar a casa, y dejamos a nuestras espaldas ese paraíso terrenal que es Marbella.

Escrito por Carmen Naranjo

Me llamo Carmen, soy historiadora del Arte, curiosa y viajera, y os quiero hacer partícipes de mis aventuras cotidianas en busca de momentos felices y lugares bellos.

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