El verano ha llegado y todos andamos buscando un lugar de vacaciones donde disfrutar unos días de relajación y divertimento.

En la provincia de Castellón, lindando con Teruel, Tarragonay el Alto Maestrazgo, se encuentra Morella, un pueblo medieval con mucho encanto, cuyo entorno natural está repleto de espectaculares parajes.

Su situación geográfica, hace de Morella un perfecto punto de partida para visitar la bellísima Comarca del Matarraña, en la provincia de Teruel, o Peñíscola y Vilafamés, dos bonitos pueblos ubicados en la costa mediterránea castellonense.

Posee Morella, estos y otros atractivos, como su gastronomía y su temperatura benigna, y por ello me parece el sitio perfecto para iniciar unas vacaciones.

Visité recientemente Morella, y os puedo decir que es un pueblo precioso.

Os cuento, a continuación, como fue mi experiencia en este idílico rincón de España.

Partimos de Madrid, y tras recorrer 4O9 Km, unas cinco horas de viaje, Morella apareció ante nuestros ojos rodeada por su muralla centenaria y coronada por su sólido castillo.

Dejamos el coche en el parking, situado cerca de las Torres de San Miguel (sólo pueden circular por el centro histórico los vehículos de los vecinos), y accedimos al pueblo a través de la puerta enmarcada por las majestuosas torres.

Las Torres de San Miguel forman parte de la muralla medieval que rodea la ciudad y es el principal acceso al centro histórico.

La imponente Muralla de Morella, con un perímetro de un kilómetro y medio, data del siglo XVI y bordea todo el municipio. Dieciséis torres se suceden a lo largo de ella.

La historia de Morella se remonta a la Prehistoria, estando bien documentados los asentamientos humanos y las pinturas rupestres de Morella la Vieja, declaradas Patrimonio de la Humanidad. En sucesivas excavaciones arqueológicas se han encontrado restos de la edad de bronce y cerámica de época íbera.

Caminamos apenas diez minutos hasta el Hotel Rural VallivanaSuites, donde teníamos reservadas nuestras habitaciones, en pleno centro histórico, a unos pasos de la Basílica de Santa María.

El hotel, ubicado en la calle Virgen de Vallivana 21, nos pareció una maravilla, puro confort y estética muy cuidada.

WEB: https://www.vallivanasuites.com   Teléfono: 69O673772

Tras instalarnos, salimos a dar un paseo por las pintorescas calles del pueblo.

En el Callejón Cárcel, encontramos el restaurante Daluan, del que nos habían dado buenas referencias, e hicimos una reserva para ir a cenar.

A lo largo del paseo, nos llamó la atención la cantidad de tiendas de productos locales repartidas por las calles de Morella, y por supuesto sucumbimos a la tentación de entrar en alguna de ellas. Antes de la cena ya habíamos comprado queso, cecina, caramelos de miel y jabones artesanales.


Llegada la hora de la cena, nos dirigimos hacia el restaurante. La carta contenía platos elaborados con productos locales como la cecina, el queso, la trufa negra o las carnes de caza, pero con un toque de sofisticación. Nos ofrecieron también una extensa carta de vinos.

Todo estaba riquísimo, fue una buena elección

Dirección:      Callejón de la Cárcel, 4

Teléfono:       34 96416OO71

Os dejo su web: https://www.daluan.es

Antes de volver al hotel, salimos al exterior de la muralla, para desde allí, contemplar Morella iluminada, un escenario mágico, que os recomiendo.

Caímos en la cama rendidos y felices.

Despertamos renovados, con ganas de devorar el suculento desayuno que el hotel nos ofrecía.

Iba a ser una mañana tranquila sin prisas, salimos a la calle, y en unos pocos pasos nos encontrábamos ante la fantástica fachada de la Basílica Arciprestal de Santa María la Mayor, una joya del gótico religioso, que reúne en una misma fachada dos puertas de gran interés tanto escultórico como arquitectónico, la de los Apóstoles y la de las Vírgenes.

Compramos las entradas en la taquilla y entramos en este magnífico templo.

En su interior destacan, la escalera del coro enroscada magistralmente a una de las columnas, la escena del Juicio Final del transcoro y la propia bóveda del coro, sumamente rebajada desafiando las leyes de la arquitectura.

La desnudez de la piedra propia de las iglesias góticas, contrasta con el altar mayor de estilo churrigueresco. La basílica posee un órgano monumental creado por Turull, de la escuela aragonesa, en 1719.

Hoy se puede disfrutar del sonido pleno de sus más de tres mil tubos en el Festival Internacional de Música de Órgano, que cada mes de Agosto se celebra en Morella.

La Basílica también posee un museo, el Museo Arciprestal, con destacadas obras de pintura y orfebrería religiosa. Se visita conjuntamente con la entrada a la Basílica.

Más información: www.basilicademorella.org

La entrada sólo se puede adquirir en taquilla

Precio: 3 euros/ 2´5O reducida

Después de visitar la basílica dimos un paseo hasta la calle Blasco de Alagón, que transcurre entre soportales de piedra y está repleta de bonitas tiendas de productos de la tierra, artesanía típica del lugar y algún que otro bar con terracita donde sentarte a tomar algo.

Esta calle, la más bonita de Morella, fue mercado en época medieval, por lo que  es conocida por los morellanos como La Plaza.

Al final de la calle, bajando una empinada cuesta, está el hotel-restaurante Cardenal Ran, que ocupa un antiguo palacio del siglo XVI, otro sitio recomendado para comer o para reservar alojamiento.

Dirección: Cuesta Suñer, nº1

Web : https://www.hotelcardenalram.es

Seguimos el paseo por un laberinto de calles estrechas y casas medievales que forman el barrio de la Judería, donde la comunidad judía floreció durante siglos. Fundada en el siglo XIII, fue un centro de comercio y cultura.

De vuelta al hotel visitamos el Jardín de los Poetas, lugar de homenaje a los poetas vinculados con Morella, y pasamos junto al Convento de San Francisco, un edificio de estilo gótico, que tras su restauración se convertirá en Parador Nacional de Turismo.

Tras una cortísima parada en nuestra residencia morellana, cargamos con todo lo necesario para hacer las siguientes visitas :

La primera, al museo Tiempo de Dinosaurios, ubicado entre la iglesia de San Miguel y las torres del mismo nombre, que contiene restos fósiles encontrados en Morella, donde destaca la figura de la Iguanodon como dinosaurio con más presencia en la zona.

Horario de verano: De martes a domingo de 11:OOh -14:OOh y de 16:OOh-19:Ooh

Entradas:  3 euros, 2,3O reducida.

Frente al Museo Tiempo de Dinosaurios se encuentra la Oficina de Turismo de Morella, donde habíamos reservado previamente la visita a las Pinturas Rupestres. Allí nos dieron las indicaciones oportunas para realizar dicha visita.

Como no se podía ir en coche, recorrimos andando los 6 kl que nos separaban del Abrigo donde estaban las pinturas grabadas. Allí nos esperaba la guía que nos iba a contar las peculiaridades del lugar.

Declaradas Patrimonio de la Humanidad, las Pinturas Rupestres se sitúan, en la masia de “Morella la Vieja”, cuna de los primeros pobladores de estas tierras.

Enmarcadas dentro del arte rupestre levantino, se trata principalmente de escenas de caza y representaciones de tipo esquemático situadas en abrigo.

Estas primeras expresiones artísticas del hombre, emocionan por lo que significan, el descubrimiento de la sensibilidad del hombre primitivo.

Horario: De martes a sábado: 1O:Ooh-14:Ooh y de 16:Ooh-18:Ooh

Domingos de 1O:OOh-14:OOh

Telf   : 661425294/964173O32

Email  : turismo@Morella.net

Es imprescindible cita previa.

La visita guiada es gratuita.

El entorno natural es majestuoso, con lo cual disfrutamos doblemente del paseo. Os recomiendo que llevéis calzado cómodo y agua.

Aprovechamos la caminata para contemplar de cerca el acueducto construido en el siglo XVI, una obra de ingeniería hidráulica. Hoy en día se conservan dos tramos, que dan una idea de como se transportaba el agua a Morella.

Volvimos al pueblo exhaustos y hambrientos, por lo que elegimos para comer el gastrobar DA-DA, ubicado en una preciosa Casa-Palacio del siglo XVI, a dos pasos de nuestro hotel.

Comimos un riquísimo arroz de cordero con romero y trufa, que nos supo a gloria.

Dirección: Virgen de Vallivana, 12

TELF: 6694O6283

WEB : www.dadamuseumpub.info

Despertamos al día siguiente descansados y dispuestos a recorrer la empinada cuesta por la que se asciende al Castillo. Antes de culminar el peñasco donde se ubica la fortaleza, pasamos junto a la hermosa Plaza de Toros de Morella, instalada en 19O4 en el Patio de Armas del Castillo.

El Castillo de Morella, construido en lo alto de la población sobre la “Mola”, aprovechando la roca, es una fortificación del siglo XIII de arquitectura islámica con reformas posteriores de arquitectura medieval, donde se han desarrollado los episodios históricos más destacados de Morella.

Horario de Verano: De lunes a domingo, De 11.OOh a 19:OOh

Precio de entrada: 5 euros/4 euros reducida

Algo cansados después de la caminata disfrutamos de un tiempo de relax en el hotel, para posteriormente dar nuestro último paseo por este hermoso pueblo.

Pasamos por la calle Segura Barreda, la principal del pueblo, donde se ubica el Ayuntamiento, un edificio del siglo XV deestilo gótico, construido dentro de la muralla. En su interior pudimos ver los gigantes y cabezudos que cobran vida durante las fiestas.

Picamos algo en el restaurante Vinatea, situado en la calle Blasco de Alagón, y volvimos al hotel para recoger el equipaje y dar por finalizado el viaje.

!!!Que bonita experiencia!!!

En la web que os dejo a continuación, podéis encontrar información sobre alojamiento y gastronomía (restaurantes y bares) de Morella.

https://www.morella.net

Escrito por Carmen Naranjo

Me llamo Carmen, soy historiadora del Arte, curiosa y viajera, y os quiero hacer partícipes de mis aventuras cotidianas en busca de momentos felices y lugares bellos.

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