Fiesta de los Patios de Córdoba.

Por En MIS VIAJES

El próximo mes de mayo volvemos a celebrar la Fiesta de los Patios cordobeses.

Antes del conocido evento, en las semanas previas, la primavera devuelve el esplendor a los geranios, gitanillas, jazmines o buganvillas, que tapizan los muros de estos mágicos recintos. La luz, el agua, el color, el aroma de tan hermosos paraísos, invaden nuestros sentidos, nos atrapan y cautivan.

El patio cordobés es herencia mixta de la distribución de la casa romana, que estructuraba sus estancias en torno a ellos, y la aportación islámica, que los llenó de plantas, agua y embriagador olor, refrescando el ambiente. El aspecto exterior de los hogares musulmanes carecía de relevancia pues se construía como un simple muro ciego. Tras la conquista cristiana de la ciudad esta estructura arquitectónica se mantuvo y aún perdura en las actuales viviendas.

Los Patios cordobeses se engalanan con coloridas flores que crecen en arriates o en macetas que cuelgan de sus paredes. Un pozo, el rumor de una  fuentecilla, los suelos empedrados, suman encanto a estos recintos, donde la gente se resguarda de las calurosas temperaturas del verano cordobés.

Cada patio es singular arquitectónicamente, y responde a una tipología: Los patios monumentales y señoriales se encuentran en palacios de la aristocracia local o señalados edificios religiosos, como el Patio de los Naranjos, el de la Sinagoga. Entre los señoriales sobresale el Palacio de Viana que integra doce patios en su interior de diferente estilo arquitectónico.

Los cordobeses empezaron a mostrar sus patios al público en 1918.

Francisco Fernández de Mesa, Alcalde de Córdoba, convoca por primera vez el Concurso de Patios, Balcones y Escaparates en 1921. Se establecieron tres premios de 1OO, 75 y 5O pesetas, repartidos entre los patios que se inscribieron en esta edición. Al no tener mucho éxito el concurso, el Ayuntamiento no volvió a celebrar el evento hasta 1933. Durante esos años se recuperó la antigua tradición cordobesa de las cruces en patios. Tras el estallido de la Guerra Civil, el certamen deja decelebrarse.

Es en 1944, cuando bajo el mandato de Antonio Luna Fernández, se recupera el evento. En esos tiempos se establecen los primeros criterios de valoración de patios, teniendo en cuenta la arquitectura, la decoración y el tipismo de los mismos. Antonio Cruz Conde, Alcalde de Córdoba, viendo el atractivo turístico que suponía la exhibición de tan hermosos recintos, aumenta la dotación económica de los premios desde su llegada al consistorio en 1952. Desde entonces este tradicional festejo ha adquirido, más y más protagonismo, convirtiéndose en uno de los mayores alicientes para visitar Córdoba. Con la celebración de este concurso popular se premia el esmero de los vecinos por mantener vivos esos maravillosos rincones escondidos, ejemplo de la arquitectura tradicional cordobesa.

 

«No es posible hablar de Córdoba sin hablar de sus patios, admirados y reconocidos internacionalmente.»

 

Fueron declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 2O12.

 

Aunque patios bonitos hay repartidos por muchos barrios de Córdoba, yo os invito a pasear por una de mis zonas favoritas, el Barrio de San Basilio, también llamado del Alcázar Viejo, porque en él se encuentra el Alcázar de los Reyes Cristianos.

Este barrio comenzó a construirse a finales del siglo XIV, para dar cobijo a los ballesteros que defendían el Alcázar construido a la vera del río. Se planificó trazando tres calles paralelas, alargadas y rectilíneas, pegadas a las Caballerizas Reales: Postrera, Enmedio y San Basilio, cuyas Casas Patio respondían a un tradicional modelo cordobés de vivienda. Desde los últimos años del siglo XIV, el Alcázar Viejo estuvo ocupado por judíos conversos, llegando a conformar un auténtico gueto.

Alcázar Viejo, pertenece al área declarada Patrimonio de la Humanidad de la ciudad de Córdoba. Es una muestra única del urbanismo medieval tardío cristiano.

Nuestro paseo comienza en la PUERTA DE SEVILLA, que da paso al histórico barrio Alcázar Viejo o de San Basilio, llamado así también en referencia al antiguo convento de monjes basilios del que sólo queda la iglesia, hoy Parroquia de Nuestra Señora de la Paz.

Este barrio está rodeado por completo de recintos amurallados: el Alcázar de los Reyes Cristianos, el Castillo de la Judería o las murallas construidas durante el siglo XIV.

Murallas construidas durante el siglo XIV

 

Tras cruzar la hermosa Puerta, nos adentramos en este histórico rincón de Córdoba, donde las casas conservan aún grandes reminiscencias árabes, como la disposición de las distintas dependencias, girando en torno a un patio central, en el que generalmente se alza una segunda planta. Estas características unidas al esmero y dedicación de los cuidadores de estos pequeños vergeles, hacen de éste, el barrio por antonomasia de los PATIOS CORDOBESES.

Visitar los patios de San Basilio es sumamente placentero ya que todos se encuentran repartidos en una área pequeña, a pocos metros unos de otros. Las calles son muy pintorescas y están salpicadas de tabernas donde comer o beber algo.

 


Nosotros comenzamos visitando el icónico patio de Martín de la Roa 7, junto al cual se encuentra la encantadora escultura dedicada a la bonita tradición de cuidar y engalanar estos hermosos recintos, heredada de padres a hijos.

Patio de Martín de la Roa 7

Este popular patio, seduce nada más entrar en él. Es tal su encanto, que ha publicitado las fiestas de mayo de Córdoba en multitud de ocasiones.

RENFE lo eligió para engalanar las estaciones de trenes de toda España. En torno a él viven cinco familias que cuidan y disfrutan de este espacio encantador, como lo hicieran los vecinos que ocuparon esta vivienda antaño. En el concurso de Patios del 2O19, obtuvo el primer premio Arquitectura Antigua y en 2O21, se le otorgó la Mención de Honor.

Nada más cruzar la cancela de entrada nos encontramos con un espacio lleno de recovecos tapizados de coloridas macetas. Resulta fácil imaginar como se vivía en estos pequeños universos donde todo era de uso común.

Entre los elementos más hermosos de este patio cabe destacar el pozo encalado y la pila de lavar. Los jardines verticales que conforman las macetas de flores, se riegan a mano, con una vara larga en cuyo extremo hay un recipiente de lata, al igual que en los demás patios.

 


En unos pasos llegamos al El Patio de la Muralla, es el único integrado con la antigua muralla del barrio del Alcázar Viejo.

La muralla es de época Almohade y conserva en su tramo del patio una antigua torre de vigilancia. Fue restaurado arquitectónicamente no hace mucho, ya que las familias que vivían en torno a él, de origen humilde, por necesidad, tuvieron que recortar este espacio a la casa. En la restauración rescataron dos columnas antiguas de origen romano que forman, junto a las flores de las macetas colgadas en el muro, su pozo árabe y el suelo enchinado cordobés con dibujos florales, un conjunto bellísimo.

El Patio de la Muralla.

 

Al PATIO de la MURALLA, en Martín de Roa 2, lo adornan 4O variedades florales.

Ha sido galardonado en varias ocasiones.

Martín de Roa 2

 


Continuamos por la pintoresca  Calle San Basilio, donde se encuentran la parroquia de Nuestra Señora de la Paz. En esta calle están ubicados algunos de los patios más bonitos del barrio.

Calle San Basilio.

Entramos en el número 14 de la calle. Traspasamos el umbral de la casa y descubrimos el hermosos patio. El patio de San Basilio 14 pertenece a un casa, cuya estructura se remonta al siglo XVI, al igual que muchas otras de esta zona. Al entrar encontramos frente a nosotros un pórtico con tres arcos, desde el que se eleva una empinada escalera. Más de seiscientas  macetas color carruaje, repletas de flores: gitanillas, claveles, geranios, begonias, cubren sus paredes. Unas sillas de enea de vivos colores, algún cartel de toros, utensilios tradicionales de labranza, completan la decoración de este encantador rincón.

Calle de San Basilio 14.

Conserva en su totalidad la estructura original de la casa de vecinos que fue y es: baño, cocina y lavadero comunes. Fue cuarto premio de ARQUITECTURA ANTIGUA en 2O19

 


El siguiente patio que descubrimos, es el de la casa número 17, a pocos metros del anterior.

El patio de esta casa, que respira historia desde el zaguán, reboza personalidad en cada uno sus rincones. Participó por primera vez en el concurso de Patios en 1948, dentro de la categoría ARQUITECTURA ANTIGUA. Accedemos al Patio por por una hermosa galería barroca. Juan, uno de sus cuidadores, nos cuenta que el brocal del pozo es de origen califal. Este hermoso refugio esta repleto de plantas, entre las que destacan veinte tipos diferentes de helechos, cintas y begonias espectaculares. Su hermoso suelo empedrado, su galería superior de madera y la elegancia de su ornamentación hace a este patio especial y diferente al resto. ! Me encantó¡

Calle de San Basilio, casa número 17.

 


El siguiente patio que visitamos, es el situado en el número 2O de la calle. Este patio de ARQUITECTURA MODERNA y tamaño moderado es ejemplo de buen gusto. Está decorado con reproducciones de piezas arqueológicas, haciendo un guiño al pasado. Destaca entre ellas el frontón de la fuente que embellece uno de sus laterales. Un hermoso limonero en espaldera, la hiedra recorriendo las paredes, hortensias, gitanillas y plantas de medio porte, dan alegría y color al conjunto. Su suelo de chinos y losetas de barro, dibuja bonitas figuras geométricas.

Sus propietarias explican las características del patio a todo aquel que se asoma a admirarlo.

Calle de San Basilio, casa número 20.

 

La siguiente parada la hacemos en el Patio de la Costurera, San Basilio 4O, que concursa dentro de la categoría de ARQUITECTURA ANTIGUA.

Rescatado de la ruina por su propietaria, el patio de la Costurera ha mantenido todos los elementos y espacios originales, con sus pilas y pozos tal como fueron siempre. Su estructura alargada que se adentra hasta el último rincón, muestra como el florido patio es el corazón de la casa, iluminando y perfumando todas las habitaciones.

La antigua casa participó en el Festival de los Patios desde 1979 hasta 1996. A partir de ahí entra en un deterioro progresivo permaneciendo en estado ruinoso hasta que Araceli “la Costurera” decidió su restauración, puesta en valor y apertura. Junto a sus hijas amplió el proyecto habilitando con diferentes estilos y mucho encanto algunas de las habitaciones de la casa, con el objetivo de ofrecer al visitante la oportunidad de vivir en una Casa Patio auténtica. La experiencia de despertar en tan encantador lugar es una delicia.

Calle San Basilio, 4O. 14OO4 Córdoba, ESPAÑA Teléfono: 65453O377- 646812O47

Correo electrónico: info@elpatiodelacosturera.com

Patio de la Costurera, San Basilio 4O.

 


En San Basilio 44 se encuentra la Sede de la Asociación de los Amigos de los Patios cordobeses. Este emblemático patio es visitado por miles de turistas, y ha sido muy premiado en el Festival de los Patios de Mayo. Se encuentra en una casa de arquitectura antigua que albergaba a sirvientes y trabajadores del Alcázar Cristiano construido en el siglo XIV por orden del rey Alfonso XI. Posee todos los elementos tradicionales de una casa de vecinos. En torno al patio se reparten 16 habitaciones, cada familia ocupaba una o dos de ellas. El suelo del patio es de guijo de rio. En un lateral se encuentran la pila de lavar y el pozo, que eran de uso común para todas las familias.

La vida cotidiana de los vecinos transcurría en este luminoso espacio donde también se ubicaban la cocina y los aseos. El elemento arquitectónico que destaca es la escalera central que accede al segundo piso. Las paredes repletas de macetas de geranios y gitanillas, un jazmín, Dama de noche, buganvilla, hortensias, refrescan y perfuman este hermoso edén.

Está abierto al público todo el año y la entrada es gratuita. Las habitaciones de la planta baja están destinadas a talleres y tiendas.

San Basilio 44.

 


Nuestra última visita es al patio de la calle Postrera 28, ¡hermosísimo! Pertenece a una antigua casa del siglo XVI, a la que da luz y alegría.

En este pequeño patio todo fluye armoniosamente. Destacan el blanco de sus paredes rematadas de azul y adornadas multitud de macetas con gran variedad de flores, el bellísimo pozo encalado, acoplado en una especie de hornacina, una antigua pila de lavar y la escalera que permite el acceso a la planta superior. Se nota el esmero en su cuidado de la familia propietaria que ha convertido este pequeño espacio en una explosión de color.

Calle Postrera 28

 


Terminada la ruta a la hora de comer y teniendo tan a mano un buen restaurante como es Puerta Sevilla, decidimos disfrutar de la cocina tradicional cordobesa que este establecimiento te ofrece. Solecito, buena temperatura y un precioso lugar para terminar esta encantadora jornada.

Puerta Sevilla.

Son muchos los patios que se visitan en diferentes zonas de Córdoba. Para que vosotros mismos podáis elegir vuestro recorrido os dejo la web donde aparece toda la información al respecto. Durante todo mayo los patios se muestran en todo su esplendor. Si sois de los que no gustan de aglomeraciones, es preferible visitarlos después de las fiestas.

 

INFORMACIÓN : PATIOS 2022

https://www.turismodecordoba.org/festival-de-los-patios-cordobeses

Escrito por Carmen Naranjo

Me llamo Carmen, soy historiadora del Arte, curiosa y viajera, y os quiero hacer partícipes de mis aventuras cotidianas en busca de momentos felices y lugares bellos.

Deja tu comentario