Hacía tiempo que me apetecía escaparme unos días a Matarraña, una bellísima comarca aragonesa, situada en el este de la provincia de Teruel, que maravilla a todo aquel que la visita.
Un primaveral buen tiempo y el poder disponer de un largo fin de semana, me dieron el empujoncito que necesitaba para emprender el viaje.
Matarraña es un magnífico destino rural, posee bellos parajes naturales y un rico patrimonio histórico artístico.
Dos ríos, el Matarraña que le da nombre y el Tastavins, transcurren por bucólicos paisajes y bellísimos pueblos de piedra.
La Comarca del Matarraña se encuentra en un espacio geográfico que ha sido nexo entre las tierras de interior y la costa del mediterráneo, lo que se ve reflejado en sus costumbres, arte y gastronomía.
Al no disponer de suficiente tiempo para visitar los 18 pueblos que conforman la comarca, elegí conocer entre todos, los más representativos y bonitos de la zona:
Cretas, Calaceite, Valderrobles, La Fresneda, Beceite y Peñarroya de Tastavins.
Me establecí con unos amigos en Morella, hermosísimo pueblo de la provincia de Castellón, muy cercano a la zona, y desde allí nos fuimos desplazando a los pueblos y parajes que queríamos visitar.
El primer día lo dedicamos a conocer Cretas, Calaceite y Valderrobles.

CRETAS, es un pequeño pueblo de trazado medieval donde el tiempo parece estar detenido, destaca por sus calles empedradas que conducen a hermosas plazas y sus casas solariegas adornadas con bonitos detalles arquitectónicos de estilo gótico.
El origen de la localidad se remonta a tiempos de Alfonso I, en los que las batallas parecían la forma más común de relacionarse de sus gentes. En el siglo XII, Cretas estuvo en manos de la Orden de Calatrava, que ejerció su dominio hasta que en 1295, el obispo de Tortosa compró el lugar.
Aparcamos el coche a escasos metros del casco antiguo y desde allí comenzamos nuestro paseo. Lo primero que llamó nuestra atención fue la hermosa Iglesia de las Asunción, un templo gótico-renacentista del siglo XVI, construido sobre la antigua muralla que delimitaba la localidad. En la Guerra civil perdió gran parte de su interior y durante unos años la población tuvo que dar un porcentaje de su cosecha de aceitunas para costear el nuevo retablo. En 2OO1 fue declarada Bien de Interés Cultural.
El antiguo arco de la Casa Sopera, construida en el siglo XV por la familia que le da su nombre, nos condujo a la calle Mayor, el corazón histórico del pueblo.

La calle Mayor nos llevó a la Plaza Mayor, conocida actualmente como la plaza de España, el centro social de Cretas. Su elemento más icónico es la Columna Central del siglo XVI, que porta el antiguo escudo de la población: la Cruz de la Orden de Calatrava y las barras aragonesas.
Rodeada de edificios históricos, aquí se celebran eventos y fiestas tradicionales, siendo punto de encuentro tanto de vecinos como de visitantes.
En esta hermosa plaza se encuentra el hotel Villa de Cretas. Si elegís esta encantadora población como punto de partida para visitar la Comarca del Matarraña, este hotel tiene mucho encanto.
Dirección: Plaza de España nº 7, 44623 Cretas (Teruel) Teléfono: 97885O542
Email: info@hotelvillcretas.es
Web: https://hotelvilladecretas.es
Desde la plaza seguimos recorriendo las bonitas calles del pueblo, que cuentan mucho de su historia, desde el antiguo origen musulmán de su trazado, a las edificaciones de la etapa en la que la Orden de Calatrava tenía la potestad sobre estas tierras. Una de las hermosas casas señoriales que llamaron nuestra atención fue la “Casa Turull”, edificada en 1746 por una acaudalada familia, que se dedicaba a la construcción de órganos para iglesias. En su elegante fachada destaca un espléndido balcón de forja.
Os dejo la web de la Oficina de Turismo de Cretas para más información sobre los lugares cercanos que visitar o por si queréis contratar una visita guiada.
WEB Oficina de Turismo: www.cretas.es

Terminada la visita a Creta montamos en el coche, dispuestos a recorrer los apenas 11´4 kilómetros que separan Cretas de Calaceite. El camino transcurre entre bonitos paisajes de almendros, viñedos y cereal.
Como en Cretas, dejamos el coche aparcado a las afueras del pueblo y caminamos hasta su centro histórico.
El hermoso casco antiguo de Calaceite, fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1973.
Calaceite fue una villa totalmente amurallada, con varias puertas de acceso. En la actualidad se conservan algunas de estas preciosas entradas, como la del Pilar, el portal de San Roque y el portal de San Juan. La estructura de estos portales es muy original, ya que sobre el arco de entrada está construida la capilla del santo.
La producción de aceite de oliva ha sido, a lo largo de la historia, la base de la economía de este hermoso pueblo.

Atravesamos el Portal de Orta, una antigua puerta de la muralla sobre la que se construyó la capilla barroca de san Antonio de Padua en el siglo XVIII, y andados unos metros para llegar a la hermosísima Plaza de España o del Sitjar, centro neurálgico de Calaceite.
Esta plaza fue construida en el siglo XVI, está rodeada de soportales, al abrigo de los cuales se celebraban las asambleas populares y se montaba el mercado.
Destaca en ella el edificio del ayuntamiento, construido en 16O9, en estilo renacentista.
En su primer piso se encontraban las antiguas cárceles, actualmente alberga una pequeña exposición con paneles informativos donde se explican cuales eran las penas infligidas dependiendo de los diferentes delitos.
Junto al ayuntamiento un pequeño arco nos conduce a una recoleta placita.
En la plaza se ubica el Hotel del Sitjar, un lugar encantador si queréis estableceros para recorrer la comarca del Matarraña.
Teléfono: 978851114
Para más información os dejo la web de la Oficina de Turismo de Calaceite.
WEB: www.calaceite.es


Desde la Plaza Mayor, seguimos el paseo por la calle de la Iglesia, donde se encuentra la parroquia de la Asunción, un templo barroco cuya portada está enmarcada por dos imponentes columnas salomónicas y precedida por el escudo de Calaceite.

De la calle de la Iglesia parte la calle Maella, quizá las más bonita del pueblo.
Esta vía de longitud considerable, que concluye en la capilla-portal de la Virgen del Pilar, está flanqueada por una sucesión de hermosas casonas blasonadas, en las que destaca el fantástico trabajo de forja de sus balcones.
Callejear por las hermosas calles empedradas de este encantador pueblo fue como viajar a otra época.

Si os apetece visitarlo, a un kilómetro de Calaceite se encuentra el poblado íbero de san Antonio, un yacimiento arqueológico ubicado sobre una colina, que data de los siglos V Y II a.C.
Los restos arqueológicos: estructuras residenciales, fortificaciones, lugares de almacenamiento, han dado las claves para entender la forma de vida de las poblaciones íberas de esta región en la antigüedad.
CALACEITE- VALDERROBLES, 21,9 km
Terminada la visita a Calaceite, nos pusimos de nuevo en ruta, camino de nuestro siguiente destino, Valderrobles, la capital administrativa de la Comarca del Matarraña. Declarado Conjunto Histórico Artístico y elegido como uno de los pueblos más bonitos de España.

La hermosa estampa de Valderrobles, encajado sobre una colina, con el rio Matarrañas a sus pies y rodeado de altas montañas y pinares, nos enamoró al instante.
Cruzamos el hermoso puente de piedra y atravesamos la muralla por el portal de San Roque, que da acceso al corazón de la fortificación medieval, la Plaza de España.
En esta bellísima plaza destaca el palacio sede del Ayuntamiento, un ejemplo de arquitectura renacentista aragonesa, construido a finales del siglo XVI, y declarado Bien de Interés Cultural en 1981.

Junto a la Casa Consistorial se encuentra La Fonda, otro edificio relevante del siglo XIV, y uno de los restaurantes más antiguos de España, que hoy día sigue sirviendo los platos típicos de la Comarca de Matarraña.
También ofrece alojamiento. Os dejo la web, por si queréis reservar aquí restaurante o habitación.
WEB: https://www.fondalaplaza.es

Conforme ascendemos por las empinadas calles del casco antiguo, quedamos más y más fascinados con la belleza de sus rincones.
Llegamos a la parte alta del pueblo, donde se encuentra la iglesia de Santa María la Mayor y el castillo. El templo, de estilo gótico levantino, está unido a la fortaleza mediante un pasadizo.

En 1175, tras la reconquista de los territorios de la Peña Aznar Lagaya, el rey Alfonso II donó Valderrobles al obispo de Zaragoza, Pedro Torroja. En el documento de la donación se habla de la necesidad de construir un castillo.
En 13O7, el obispo de Zaragoza se convierte definitivamente en señor feudal de este territorio y poco después el obispo Pedro López de Luna, impulsa la construcción del castillo y la iglesia.
En la Oficina de Turismo, ubicada frente al castillo, se puede comprar la entrada para visitar tanto la iglesia como la fortaleza.
Para más información podéis consultar su web: www.valderrobles.es
Terminada la visita a Vaderrobles volvimos a Morella, nuestro cuartel general.
Las abundantes lluvias de marzo habían causado efecto en el ondulado paisaje de Matarraña, que se mostraba en todo su esplendor, almendros en flor, viñas, frutales, hermosas montañas y olivos, un bonito espectáculo para la vista.
Al día siguiente visitaríamos Peñarroya de Tastavins, Beceite y la Fresneda.

Despertamos llenos de energía. Después de un copioso desayuno salimos de excursión.
Nuestra primera parada fue en Peñarrolla de Tastavins, un pintoresco pueblecito, enmarcado junto al declive de un monte muy pendiente, cuya cumbre es una peña roja, en el margen derecho del rio Tastavins.
Dejamos el coche en el parking, a la entrada del pueblo, y desde allí recorrimos sus calles empinadas, admiramos la curiosa arquitectura de sus casas, con hermosos aleros de madera, sus escalinatas de piedra y la belleza de su iglesia.
Antes de retomar el camino entramos en una tienda para comprar el queso de esta zona, que es muy rico.
Siguiente destino BECEITE, 22,72 Km.

Beceite es otro bonito pueblo de Matarra, rodeado de hermosísimos parajes naturales.
Dejamos el coche a la entrada de Beceite, en una pequeña zona de aparcamiento junto a la Oficina de Turismo, donde hicimos acopio de información.
Web Oficina de Turismo: www.beceite.es
Paseando en dirección al caso antiguo del pueblo encontramos la Ermita de Santa Ana, ubicada en el arrabal del puente, fuera de las murallas de la población. Este edificio, fue construido con piedra tosca en estilo gótico-renacentista.
Santa Ana, (patrona de las mujeres en parto) se celebra el 26 de julio. La tradición más antigua era acompañar la jornada con varios festejos; las vaquillas y el baile completaban las conmemoraciones por la santa.
Frente a la ermita se encuentra el hermoso puente de piedra, bajo el que discurren las aguas cristalinas del rio Matarraña, que nace en el macizo montañoso de los Puertos de Beceite y recorre 1OO kilómetros hasta desembocar en el río Ebro. Fue construido en el siglo XVI, su base arquitectónica tiene un solo ojo y mide 15 metros de altura.
Junto al río se conserva uno de los molinos papeleros que servía como fabrica de papel, actividad que dio importante relevancia al municipio. Entre el rio y la ermita se ubica un hotel-restaurante con mucho encanto, “La Fábrica de Solfa”, Os dejo la dirección y su web.
Dirección: Arrabal del Puente 16 WEB: https://www.fabricadesolfa.com

Seguimos el paseo hasta el centro histórico de Beiceite, al que entramos por una de sus hermosas puertas. Ascendimos por sus pintorescas callejuelas hasta la plaza de San Bartolomé, donde se encuentra el Ayuntamiento con una bonita lonja debajo, y la iglesia de San Bartolomé, templo barroco del siglo XVIII.
Nos sentamos en una terracita de la plaza para tomar tranquilamente un refrigerio, antes de continuar a nuestro siguiente destino.
Beceite tiene un entorno natural privilegiado, lugares como el embalse de Pena, las Pozas de la Pesquera y la ruta de las pasarelas de El Parrizal sorprenden por su belleza. En la web de la Oficina de Turismo de Beceite, que os he dejado, encontraréis la información necesaria si queréis conocer estos lugares.
Subimos de nuevo en el coche para seguir la ruta camino de La Fresneda, 18,4 Km.
El precioso paisaje hizo que el recorrido se nos hiciese cortísimo. Aparcamos a la entrada del pueblo y continuamos el recorrido a pie.
La Fresneda fue declarado en 1983 Conjunto Histórico Artístico por la conservación de su arquitectura y urbanismos medieval. Años más tarde entró en la lista de los pueblos más bonitos de España.

Históricamente, La Fresneda fue un enclave importante para la Orden de Calatrava, y su estructura urbana refleja este pasado.
El lugar fue conquistado a los almorávides en 1169 por Alfonso II con la ayuda de los Caballeros de la Orden de Calatrava, a los que le concedería la villa, al igual que otras de la comarca en reconocimiento por su colaboración a la empresa.
En 1124 se le concede la carta de población y en 1224 Pedro III le otorga el título de villa quedando como Encomienda menor hasta el siglo XVI.
Paseando por sus empinadas calles llegamos a la Plaza Mayor, uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos de todo Aragón, cuya forma triangular le confiere un carácter especial. Hoy es el centro de reunión social, donde se celebran los principales eventos y fiestas.
En la plaza se encuentra la Casa Consistorial, construida a finales del siglo XVI, es una de las más monumentales de Aragón y está declarada Bien de Interés Culturar.

En uno de los laterales de la Plaza Mayor se levanta el portal Arco de Xifré, única puerta defensiva de acceso que se conserva de la muralla que protegía la población.
La calle mayor, es uno de las espacios más interesantes del urbanismo turolence, con un gran porticado de sillería que recorre toda la calle, del que arrancan los callejones que conforman el barrio de la Judería.

La Casa de la Encomienda (siglo XVI), La Ermita de Santa Bárbara (siglo XVII) y el Convent, antiguo convento convertido en hotel, son otros de los atractivos arquitectónicos del lugar.
Os dejo la dirección y web del Convent, por si queréis hacer una reserva, el sitio es una preciosidad.
Dirección: Calle el Convent, 1 La Fresneda
WEB: https://www.hotelconvent.com
Llegamos paseando hasta la parte más alta del pueblo, donde junto a las ruinas del castillo calatravo se levanta la iglesia parroquial de Santa María la Mayor.

La subida mereció la pena, porque desde allí pudimos contemplar unas maravillosas vistas de la campiña que rodea este hermosísimo pueblo.
Aquí terminaba un viaje lleno de sorpresas a una bellísima pequeña parte de España, poco conocida, que os recomiendo encarecidamente.

Matarraña Turismo: https://www.matarranyaturismo.es
Casas Rurales: https://www.tuscasarurales.com